Parte #11 La Preparación para su Venida.

Mateo 24:44

“Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis”. (Mateo 24:44)

 

Introducción

“El mensaje de Dios para los habitantes de la tierra hoy en día es:” “Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis”. (Mateo 24:44). Las condiciones que prevalecen en la sociedad, y sobre todo en las grandes ciudades de las naciones, proclaman en voz de trueno que la hora del juicio de Dios es llegado y que el fin de todas las cosas de la tierra está cerca. Estamos en el umbral de la crisis “de los siglos. En rápida sucesión los juicios de Dios se sucederán – fuego, inundaciones, terremotos, con la guerra y el derramamiento de sangre. No debemos ser sorprendidos en este momento por los acontecimientos, tanto grandes o decisivos, porque el ángel de la misericordia no puede permanecer mucho más tiempo en el refugio de los que no se han arrepentido “- Profetas y Reyes, página 278.

 

La Necesidad de la Preparación Personal

1. ¿Por qué es necesario vivir en un estado de preparación para la venida de Cristo?

Marcos 13:32-36; Lucas 21:34.

“Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo”. (Marcos 13:32-36)

“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”. (Lucas 21:34)

2. ¿Por qué razones da el Señor nos impulsan a mirar y estar listo?

Mateo 24:42, 44.

“Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis”. (Mateo 24:42,44)
El tiempo de Preparación

3. ¿Cómo hijos de Dios, ver las señales que se cumple rápidamente, lo que debería ser su actitud?

Lucas 21:28, 36.

“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre”. (Lucas 21:28,36)

4. En los últimos días, ¿qué clase particular de adversarios deberíamos esperar encontrar?

2 Pedro 3:3-7.

“sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos”. (2 Pedro 3:3-7)

5. ¿Por qué es especialmente necesario para los creyentes para mantener una vigilia constante de despertar espiritual?

Romanos 13:11.

“Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”. (Romanos 13:11)

 

Cómo Prepararse

6. ¿Mientras nos enfrentamos a la disolución del mundo actual, lo que la preparación específica debe ser realizada por los niños en espera de Dios?

Romanos 13:14, Gálatas 2:20.

“sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne”. (Romanos 13:14)

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. (Gálatas 2:20)

7. En las invitaciones de gracia de Dios, que se arrepientan, ¿qué palabra clave dominante hacer nos damos cuenta?

Isaías 1:16-20; Mateo 11:28 – 30; Apocalipsis 22:14, 17.

“Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra; si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho”. (Isaías 1:16-20)

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. (Mateo 11:28-30)

“Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente”. (Apocalipsis 22:14,17)

8. ¿Qué evidencias de la obra del Espíritu de Dios en los corazones de los hombres se verán cuando responden a su llamado?

Hechos 2: 37-39.

“Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. (Hechos 2: 37-39)

Yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” 2 Corintios 6: 17, 18.

 

Vivir Atento a La Preparación

9. ¿Cómo será el niño que espera de Dios demostrar su expectativa de la venida de su Señor?

1 Pedro 4: 7-10; 2 Pedro 3:14.

“Más el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”. (1 Pedro 4:7-10)

“Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz”. (2 Pedro 3:14)

10. En vista de la proximidad del fin, ¿cómo se debe utilizar el tiempo?

Efesios 5:15, 16.

“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. (Efesios 5:15,16)

11. ¿A través de qué medios vamos a mantenernos a la espera de nuestra prometida herencia?

1 Pedro 1:3-5.

“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”. (1 Pedro 1:3-5)

12. ¿Qué razón de agradecimiento no el hijo de Dios tiene?

Colosenses 1:12, 13.

“con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”. (Colosenses 1:12,13)

13. ¿A la espera de la esperanza del regreso de nuestro Señor, en qué nuestro ciudadanía espiritual ser ahora?

Filipenses 3:20, 21.

“Más nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas”. (Filipenses 3:20,21)

 

Reflexión

1. ¿Es mi vida una manifestación diaria de vigilancia sobria?

2. ¿Qué lugar la preocupación y la ansiedad sobre el futuro tienen en la vida de un cristiano?

 

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